• REGLAS QUE DEBÍAN SEGUIR LAS ENFERMERAS A FINALES DEL SIGLO XIX

    REGLAS QUE DEBÍAN SEGUIR LAS ENFERMERAS A FINALES DEL SIGLO XIX

    El trabajo de enfermería es esencial hoy en día, pero también lo ha sido durante gran parte de la historia de la humanidad.

    Autenticas heroínas, a finales del siglo XIX debían seguir unas extrañas reglas que, hoy en día, nos parecerían un poco tontas algunas y fuera de sus competencias otras muchas.

    Como homenaje a todas aquellas enfermeras que han trabajado duro en los hospitales de todo el mundo, y las que siguen haciéndolo, hoy les dedicamos este post. Existían reglas muy estrictas, las cuales ya no están vigentes. A continuación te mostramos algunas de ellas:

    HospitalEscandon1908

    Hospital Escandón en 1908

     

    1- Las enfermeras debían limpiar el polvo de los muebles y los marcos de las ventanas de las habitaciones de los pacientes. Además barrían y fregaban el suelo de todas las salas.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 1

    2- Cada enfermera debía traer un cubo con brasas al hospital para mantener el calor en las habitaciones.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 2

    3- Las enfermeras debían limpiar y rellenar las lámparas de queroseno a diario, para garantizar una cantidad de luz adecuada a las necesidades de los médicos en el desempeño de sus funciones.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 3

    4- Las sanitarias debían tomar abundantes notas para ayudar y facilitar el trabajo a los médicos.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 4

    5- Las enfermeras entraban a trabajar a las 7:00 de la mañana y salían a las 20.00 excepto los sábados, que salían a las 14:00.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 5

    6- Las enfermeras que se hubiesen graduado con altas notas podrían disfrutar de una noche de descanso cada semana o 2 si eran asiduas a la Iglesia. El propósito de estos permisos era el de que encontraran marido.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 6

    7- Tenían la obligación de ahorrar una buena suma de sus ingresos mensuales con el fin de ahorrar para su jubilación y no ser una carga. Esta suma solía ser, aproximadamente, el 50% de su salario.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 7

    8- Las enfermeras que fumaban, consumían algún tipo de bebidas alcohólicas, visitaban la peluquería frecuentemente o las salas de baile eran susceptibles de ser cuestionadas e interrogadas por sus superiores.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 8

    9- Las enfermeras que ejercían sus funciones honesta y profesionalmente sin ningún error durante 5 años, recibirían un aumento de salario equivalente a 5 centavos de dólar por día.

    HE ENFERMERAS SIGLO XIX 9

     

    FUENTE: http://lavozdelmuro.net

    AUTOR: Joaquín Martin de Consuegra

    el 13/11/2015 en Historia

     

     

    “Dedicado a todas las enfermeras(os) que aunque no es festejo, se agradece infinitamente su noble labor.

     

    Gracias por tu uniforme blanco, que me hace saber que eres tú
    Gracias por tu sonrisa, y tu mano tibia con que tocas mi cuerpo dolorido
    Gracias por tu enojo cuando no quiero alimentarme, y  tu alegría,  cuando  logras que lo haga
    Gracias por hablar con mi familia, y hacer que tengan confianza y fe
    Gracias por acudir cuando te llamo y me das el abrazo que tanto espero
    Gracias por aceptar la miseria humana, con la que convives a diario
    Gracias por secar mis lagrimas, y  sacarme una sonrisa que creía  haber olvidado
    Gracias porque siempre vuelves, y no olvidas mi nombre
    Gracias por  bañarme sin hacerme sentir vergüenza
    Gracias por todo el amor que brindas, por tanta comprensión, por tanta solidaridad
    Gracias por apretar con tus manos la muerte de muchos seres que lo último que miraron fue tu rostro

     

    Gracias, gracias gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias!!!!!!!!!!!!!!!!

     

    Perdóname por haberme ido sin saludarte, sin haberte dado las gracias, por toda tu atención.
    Perdóname porque no supe ver tu tristeza detrás de esa gran sonrisa.
    Perdóname por la soberbia con que te hablé o te habló mi familia.
    Perdóname por no recordar tu nombre, o tal vez no te lo pregunté.
    Perdóname por no valorar tu trabajo, sin pensar que debajo de ese uniforme vive un ser como yo.
    Perdóname por no querer saber de ti, sabiendo que tú siempre me esperas.
    Perdóname por no luchar para que tengas un salario mejor, por no luchar por los que no tienen trabajo.
    Perdóname porque sabiendo que tú eres un ser muy importante en nuestra sociedad, no levanto  mi mano,  ni mi voz, para luchar por todos los que como tú brindan sus servicios, para salvar vidas, muchas vidas, ​todas las vidas del mundo, esas vidas que hoy también se olvidan de ti y los otros.
    Perdónanos porque todos esperamos de ti, pero nada hacemos por conservarte, nada hacemos para darnos cuenta que tú eres un ser humano, que no vive de dar amor y hacer curaciones, que tú necesitas que alguien cure todas las heridas que  tienes en tu cuerpo, tu mente y tu alma y por sobre todo en tu dignidad  laboral.
    Perdóname, quiero que sigas estando, quiero que cuando me veas me des ese mismo abrazo que yo no supe devolverte,  y veras que soy capaz de decirte gracias y estrecharte en mis brazos.”

     

    FUENTE: http://salud.facilisimo.com

     

     

    Con mucho cariño y respeto a todas las enfermeras(os); en especial a las Enfermeras del Hospital Escandón y a la Escuela de Enfermería

    que día a día forjan personas con actitudes de liderazgo y compromiso social a través de un proceso de formación integral en un marco de ética, humanismo, responsabilidad e inclusión social.

     

    Dejar comentario →

Dejar un comentario

You must be logged in to post a comment.