• ¿Qué tanto sabes sobre la leche materna?


    Durante el embarazo, tu cuerpo estuvo preparando una combinación muy especial de nutrientes para satisfacer las necesidades de tu bebé. El calostro (primera leche materna) es el alimento inicial perfecto para tu bebé. Esta sustancia amarillenta de consistencia cremosa se encuentra en los senos durante el embarazo y durante algunos días después del parto. El calostro proporciona todos los nutrientes que tu bebé necesitará inmediatamente después del nacimiento. También proporciona una importante protección contra bacterias y virus. El calostro actúa como laxante natural (algo que facilita los movimientos intestinales) para ayudar a expulsar el meconio (la deposición oscura y pegajosa que se forma mientras el bebé está en el útero) de los intestinos del bebé.

    La cantidad de leche materna que produzcas aumentará a lo largo de los primeros días después del nacimiento. La leche materna es el equilibrio perfecto de agua y nutrientes, y contiene grasas, azúcares, proteínas, minerales, vitaminas, anticuerpos y enzimas. También tiene la función de promover el crecimiento del cerebro y del cuerpo. A medida que tu bebé crece, tu leche se modifica, a fin de satisfacer las necesidades nutricionales de tu bebé.

    La lactancia también permite que tú y su bebé creen un lazo especial que no se obtiene con la alimentación con biberón. La lactancia satisface tanto las necesidades nutricionales como las necesidades de crianza de tu bebé.

    Beneficios de la lactancia para tu bebé

    – La lactancia proporciona un contacto físico frecuente y cercano, y ayuda a que la madre y el bebé se conozcan.

    – Los anticuerpos de la madre se transmiten a través de la leche, y proporcionan a los bebés que se alimentan con leche materna una mayor resistencia a las infecciones, como virus respiratorios. Esta protección no puede ser proporcionada por la leche en polvo, ya que ésta no contiene anticuerpos humanos.

    – La leche materna se absorbe rápidamente y causa menos molestias estomacales, estreñimiento y diarrea que la leche en polvo.

    – Los bebés que se alimentan con leche materna tienen menos probabilidad de desarrollar alergias.

    – La lactancia puede reducir las posibilidades de que tu bebé desarrolle en el futuro infecciones en los oídos, diabetes, la enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.

    – La lactancia reduce la posibilidad de que se desarrollen algunos tipos de cáncer infantil, como los linfomas.

    – La lactancia reduce la posibilidad de que el bebé se vea afectado por el Síndrome de muerte súbita del lactante.

    – La lactancia mejora el desarrollo de los músculos de la boca y los huesos de la cara.

    – La lactancia puede reducir el riesgo de obesidad infantil.

    Beneficios de la lactancia para ti

    – La lactancia después de dar a luz causa contracciones del útero, lo que ayuda a prevenir un sangrado intenso. Durante las primeras seis semanas después del parto, el útero continúa contrayéndose y reduciéndose al tamaño que tenía antes del embarazo.

    – La lactancia es económica. No tendrás que afrontar el costo adicional de la leche en polvo y los suministros.

    – La lactancia es más práctica. No hay nada que mezclar, medir, lavar ni preparar.

    – La lactancia puede ayudarte a recuperar el peso que tenías antes del embarazo más rápido que si no amamantaras, especialmente si amamantas a tu bebé durante seis meses.

    – La lactancia retarda el regreso de la menstruación.

    – La lactancia desencadena la liberación de la hormona Prolactina, conocida como la “hormona maternal”, que promueve una sensación de relajación y bienestar.

    – La prolactina también promueve un sueño más profundo, lo cual te permite sentirte más descansada en menos tiempo.

    – Las investigaciones demuestran que la lactancia reduce los riesgos de sufrir cáncer del seno y de ovario, y puede reducir el riesgo de osteoporosis.

    – La lactancia ayuda a que las madres falten menos al trabajo ya que sus bebés se enferman con menor frecuencia.

    La AAP recomienda las siguientes pautas para la lactancia

    – Amamantar al bebé durante la primera hora después del parto.

    – No debe darse ningún suplemento (como agua, agua con glucosa o leche en polvo) a los recién nacidos que se alimentan con leche materna, a menos que sea necesario debido a una afección médica.

    – Los recién nacidos deben alimentarse siempre que muestren signos de hambre, como estar más despierto o activo, abrir la boca o buscar. El llanto es un signo tardío de hambre.

    – Alimenta a tu bebé únicamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida para que reciba la nutrición ideal que fomenta el crecimiento y el desarrollo óptimos.

    – Un observador entrenado debe evaluar la lactancia dentro de 24 a 48 horas después del parto y durante una visita de seguimiento, entre 48 y 72 horas después de que la madre y el bebé se retiran del hospital.

    – Se recomienda extraer y almacenar leche materna, para que el bebé pueda recibir la leche materna almacenada en lugar de leche en polvo cuando la madre y el bebé deben estar separados.

    – La lactancia es recomendable durante los primeros 12 meses de vida o más si la madre y el bebé desean continuar.

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